Amor
mío, si supieras lo que tú me inspiras, si supieras lo que me haces sentir
cuando pienso en ti, si supieras amor mío las cosas bellas que siento al imaginarte a mi lado, si lo supieras amor mío, estarías aquí conmigo, me cambiarías la
vida con tu presencia, con tu dulce compañía, te amo dulce amor mío, te amo
tanto, que de tanto pensar en ti me olvido de todo, hasta de respirar, no
siento aun ni hambre ni sed de alimentarme, pero si siento un hambre devoradora
de sentir tu cuerpo y una sed inmensa de besar tus labios y una necesidad muy
grande de mirarte.
Mujer, me tienes muriendo de hambre de tu cuerpo y de sed de tus besos, me estoy ahogando, necesito tu aliento para poder respirar, sin ti me hace falta todo amor mío,
quiero bañarme en el sudor de tu cuerpo, secarme con tus cabellos, vestirme con tu mirada,
perfumarme con tu aliento, recostarme en tu pecho y dormirme en tu boca, y amanecer contigo.
Jamás
en mi vida ame a nadie, el amor para mí era mentira, no existía, en todas
las parejas siempre veía cosas que jamás quería que sucedieran conmigo. Pero tu, mi amor, con tus encantos, con tus hechizos, con tus palabras, con tu amor, despertaste mi amor que siempre estaba dormido, para mi todas las mujeres eran lo mismo, pero tuve que hacer una excepción y
te elegí a ti como una mujer llena de virtudes y única en el mundo.
Tu despertaste mi amor, me enseñas a amarte, y pensar que todo empezó como un juego y una simple
amistad, pero te las ingeniaste y entraste a mi corazón, no conforme con eso te
apoderaste de mi vida, te convertiste en todas las necesidades que necesito para
vivir.
Un día estuve a punto de decirte adiós, pero me cegaste y no lo hice, porque en un instante me di cuenta que no eras como las otras mujeres.¡ Eras distinta!.
Deseo
que seas mi maestra para que me enseñes a amarte, respetarte, adorarte, me
enseñes el rostro de la verdadera felicidad, ¡anda! di que si quieres ser mi
maestra que me enseñe a amar.
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